Frente a una de las mayores amenazas para la industria frutícola mundial, la ciencia y el sector productivo han unido fuerzas para encontrar alternativas limpias que frenen el avance de la bacteriosis en los huertos de kiwi. La exportadora neozelandesa Zespri ha decidido respaldar financieramente un proyecto de investigación con el prestigioso John Innes Centre, radicado en el Reino Unido, con el propósito de identificar bacterias de origen natural que sirvan como biocontroladores frente al temido patógeno bacteriano conocido como PsaV.
Esta enfermedad ya ha infectado a la gran mayoría de los cultivos en Nueva Zelanda y mantiene en alerta a plantaciones de diversas regiones del planeta. Hasta ahora, el manejo agronómico ha dependido en gran medida de tratamientos químicos como el cobre y los antibióticos, insumos que conllevan un impacto ecológico negativo y cuyo margen de maniobra se está agotando rápidamente. Los expertos advierten que las poblaciones de la bacteria patógena están generando resistencia a estas aplicaciones convencionales, lo que amenaza con dejarlas obsoletas a muy corto plazo.
El impacto económico que se avecina si no se actúa a tiempo es mayúsculo. El doctor Jacob Malone, líder de grupo en el John Innes Centre, alertó de que si no se logran desarrollar mecanismos efectivos para tratar las vides afectadas, Nueva Zelanda se arriesga a perder una parte sustancial de sus exportaciones agrícolas. Por este motivo, el equipo científico ya ha comenzado a aislar cepas de la bacteria Pseudomonas asociadas al propio kiwi para evaluar su capacidad de combatir la infección de manera natural, con la expectativa de obtener cepas candidatas que puedan someterse pronto a ensayos de campo y ralentizar la propagación del patógeno.
El respaldo de Zespri a este programa incluye el financiamiento de un investigador de doctorado que se abocará de lleno al proyecto. Ambas partes confían en que, de arrojar resultados favorables, esta colaboración inicial siente las bases de una alianza de largo plazo orientada a brindar una solución biológica, duradera y sustentable para la producción global de kiwi.