La protección de la producción de cítricos, guayabas y mangos del Oasis de Pica sumó nuevas medidas preventivas. Un total de 104 productores vinculados al Programa de Desarrollo Territorial Indígena (PDTI) serán beneficiados con equipamiento e insumos entregados por INDAP Tarapacá para fortalecer la prevención y el control de la mosca de la fruta, una de las plagas de mayor impacto económico para la actividad frutícola.
La iniciativa considera agricultores de las localidades de Pica, Matilla y Valle de Quisma, en la Provincia del Tamarugal, territorios donde la agricultura y especialmente la producción frutícola constituyen una actividad económica y cultural de alta relevancia.
La entrega forma parte del trabajo que diferentes servicios del Ministerio de Agricultura desarrollan en la Región de Tarapacá para reducir el riesgo de nuevos focos de mosca del Mediterráneo (Ceratitis capitata) y apoyar a los productores afectados por las medidas sanitarias asociadas a las campañas de erradicación.
La inversión realizada alcanzó los $35 millones e incluye insecticidas, máquinas fumigadoras, podadoras de altura para árboles frutales y diversos accesorios destinados a mejorar las labores de manejo sanitario en los predios.
El equipamiento permitirá efectuar una mejor limpieza de los árboles y un manejo adecuado de los residuos vegetales, labores especialmente importantes cuando se enfrenta una plaga como la mosca de la fruta.
Esto se explica por el ciclo biológico del insecto: las larvas pueden desarrollarse dentro de los frutos y posteriormente abandonar la fruta para enterrarse en el suelo, donde pasan al estado de pupa y luego emergen como adultos. Por ello, retirar fruta caída, realizar podas apropiadas y mantener una correcta higiene del huerto forman parte de las medidas preventivas relevantes.
Cítricos, guayabas y mangos bajo protección
La medida adquiere especial importancia para Pica debido a la diversidad de especies frutales presentes en el oasis.
Los agricultores beneficiados se dedican principalmente al cultivo de cítricos, guayabas y mangos, productos fuertemente vinculados a la identidad productiva del territorio.
INDAP recuerda que la mosca de la fruta tiene un amplio rango de hospederos y puede afectar hasta 250 especies de frutas y hortalizas, razón por la cual su detección genera importantes desafíos para productores y autoridades fitosanitarias.
No se trata solamente del daño directo causado sobre la fruta. La presencia de una plaga cuarentenaria puede implicar restricciones de movimiento, intensificación de tratamientos, costos adicionales y exigencias para mantener la comercialización de productos provenientes de áreas reguladas.
La entrega se enmarca en la campaña de erradicación que el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) mantiene en la zona de Matilla.
INDAP informó que los primeros hallazgos que dieron origen a la actual campaña se produjeron en marzo y que el último ejemplar fue identificado durante julio, sin nuevas detecciones hasta la fecha de publicación de la información, el 10 de agosto.
El SAG había informado en junio que la campaña de Matilla seguía activa y que el trabajo conjunto con INDAP buscaba fortalecer las capacidades de los agricultores para prevenir nuevos focos y enfrentar de forma temprana eventuales detecciones.
La autoridad sanitaria enfatiza que la prevención resulta especialmente importante en Tarapacá debido a la presión permanente de ingreso de plagas cuarentenarias que enfrenta la región por su condición fronteriza.
La entrega de equipos no será una medida aislada.INDAP anunció que los agricultores serán capacitados en el correcto uso de los implementos y productos fitosanitarios, incorporando prácticas relacionadas con poda, disposición de residuos vegetales, eliminación de fruta caída y manejo preventivo de los huertos.
La directora regional subrogante de INDAP Tarapacá, Roxana Núñez, destacó que el objetivo es mantener la producción de Pica protegida y resguardar su llegada a los mercados regionales y nacionales.
Por su parte, el seremi de Agricultura de Tarapacá, Fernando Chiffelle, remarcó que el combate contra la plaga requiere coordinación entre organismos públicos, privados y agricultores, destacando la colaboración de los propios productores para permitir el trabajo del SAG dentro de los predios.
La prevención de la mosca de la fruta no termina dentro de los huertos.
El SAG ha vinculado buena parte del riesgo fitosanitario que enfrenta Tarapacá con el ingreso ilegal de productos agropecuarios procedentes de países donde la plaga está presente, razón por la cual durante 2026 se reforzaron las fiscalizaciones en rutas y fronteras.
Hasta fines de julio, el Servicio informó que había realizado más de 660 fiscalizaciones relacionadas con ingreso y transporte clandestino de productos agropecuarios y decomisado más de 37.609 kilos de mercancías de este tipo.
El control fronterizo resulta estratégico porque frutas ingresadas sin certificación sanitaria pueden transportar plagas capaces de establecerse posteriormente en zonas productivas.
Para la fruticultura chilena, el control de Ceratitis capitata tiene una dimensión que va mucho más allá de los productores directamente afectados.La condición fitosanitaria de Chile constituye un activo para acceder a mercados internacionales y sostener protocolos de exportación. Por eso, cada detección activa procedimientos de vigilancia, delimitación, control y erradicación orientados a impedir el establecimiento permanente de la plaga.
En el caso de Pica, la estrategia actual combina las labores directas del SAG con un componente preventivo dirigido a los agricultores: mejor manejo del huerto, eliminación correcta de fruta y residuos, capacitación y disponibilidad de equipamiento para actuar oportunamente.
La agricultora del Valle de Quisma Marcela Milla, una de las beneficiarias, valoró precisamente el trabajo conjunto desarrollado entre los productores, INDAP, SAG, la Seremi de Agricultura y el municipio frente a la contingencia fitosanitaria.
La evolución de las próximas semanas será determinante para la campaña. Por ahora, el dato favorable es que, de acuerdo con INDAP, desde la última detección registrada durante julio no se habían producido nuevas apariciones al momento de difundirse la información